La sucesión en las familias empresarias es un proceso complejo que va más allá de la simple transferencia de liderazgo en la empresa. Este artículo explora la importancia de abordar la sucesión desde tres dimensiones clave: la sucesión ejecutiva, la sucesión patrimonial y la sucesión familiar. A través de un caso práctico de un fundador que enfrentó la transición en su empresa, se ilustran las complejidades involucradas y se ofrecen conclusiones prácticas para empresarios familiares que buscan una sucesión exitosa y duradera.
La sucesión en las familias empresarias no es simplemente un cambio de liderazgo; es un proceso multifacético que incluye la sucesión ejecutiva, patrimonial y familiar. Cada una de estas dimensiones juega un papel fundamental en asegurar la continuidad y el éxito de la empresa y la familia a lo largo de las generaciones, así:
a) La sucesión ejecutiva, se centra en la transferencia de liderazgo dentro de la empresa. Implica identificar y desarrollar al sucesor adecuado que pueda continuar con la visión y los valores de la empresa. La selección de un nuevo líder no solo debe basarse en habilidades y competencias, sino también en la capacidad de mantener la cultura y dirección establecidas;
b) La sucesión Patrimonial: Abarca la gestión y transferencia del patrimonio familiar, no se trata solo de dividir activos, sino de preservar y fortalecer el patrimonio a largo plazo. Esto incluye la planificación de la estructura de propiedad y la implementación de mecanismos para proteger el patrimonio;
c) La sucesión Familiar: Se refiere al mantenimiento de la unidad familiar y el liderazgo emocional. Es esencial que exista un líder familiar que pueda gestionar las dinámicas internas y fomentar un sentido de unidad y propósito compartido entre los miembros de la familia.
El Verdadero Proceso de Sucesión en las Familias Empresarias